El Socialismo Cristiano
Al leer las parábolas económicas de Cristo Jesús, las cuales son muy pertinentes para nuestra cultura cristiana, podemos ver que expresa la intención de crear un nuevo mundo de justicia financiera en donde reine la paz y el bienestar social. Actualizando la semántica de las parábola de los tres siervos (Mateo 25) a nuestro tiempo, esta se transforma en un diseño especifico y actual para la transformación "sistema de las cosas" al "sistema de la vida" porvenir.
El sistema de la vida porvenir, como analogía del Reino de Dios en esta parábola, se basa en el apoyo solidario hacia sus fieles o súbditos. Los siervos de la parábola de Jesús son personas, familias, comunidades u organizaciones que se encuentran bajo la protección y el domino del sistema. El sistema es socialista, ya que une a un conjunto de miembros bajo un esquema financiero común. El sistema de la vida no trata de ayudar a individuos sino que a todos los miembros por igual, dándoles un subsidio monetario según sus necesidades.
El sistema de la vida se puede comprender mejor comparándolo a los sistemas cibernéticos del siglo XX. Se implementa en un computador central bancario con cuentas individuales, ya que cada miembro tiene una cuenta. Al nivel de sistema, todas las cuentas pueden ser revisadas, una tras la otra, por el programa de control. Las cuentas son privadas entre si, cada miembro no tiene conocimiento ni acceso a las cuentas de los demás. El cambio tecnológico requerido para migrar de los sistemas bancarios capitalistas hacia el sistema porvenir es mínimo, pero profundamente difícil de lograr, por el problema del poder político del dinero individualizado.
En la parábola, el sistema otorga subsidios a todos los miembros según sus necesidades, sin importar su condición económica previa. Todos son beneficiados, ricos y pobres, si están dispuestos a trabajar para producir un beneficio económico. La parábola claramente indica que se trata de subsidios, ya que estos se redistribuyen al "volver" el programa al punto de rendición de cuentas, para otorgar nuevos subsidios a los exitosos.
En la parábola, el sistema no tiene limitaciones monetarias para otorgar subsidios, ya que a todos les da según sus requerimientos, es decir, según sus planes de inversión. No hay limite al dinero que el sistema otorga, les da a todos los que lo requieran para ejecutar sus proyectos.
La norma fundamental del sistema es que los proyectos sean viables, que rindan un beneficio al sistema socialista, cuantificado como una ganancia monetaria producto del proyecto emprendido. La recompensa es un nuevo subsidio, según el aprovecho del mismo en los proyectos.
El único castigado en esta parábola es tercer siervo, el temeroso que esconde el dinero para luego entregarlo en la misma cantidad, por temor al sistema, el cual "cosecha en donde no ha labrado", es decir, por temor a perder el subsidio por acciones sistémicas fuera de su control.
En estos días de crisis, muchos empresarios están temerosos de perder sus fortunas, y las esconden por miedo a perderlas en inversiones que están fuera de su control. Los que esconden sus fortunas en bonos a mas de 10 años plazo están en esta categoría, ya que el dinero en bonos no sirve para nada de beneficio humano, simplemente estan enterrandolo para tratar de evitar perdidas sistémicas.
En la parábola, Jesús define la redistribución de los subsidios como una forma de castigo a los empresarios temerosos de invertir en proyectos viables. Al los empresarios que no inviertan sus subsidios, estos se les asignarán a otros que hayan demostrado un mejor rendimiento. Los holgazanes y los miedosos serán sacados del sistema, a la obscuridad del mundo individualista de las cosas, sin el amparo del sistema de la vida, en donde deberán lidiar por si mismos.
Que D_s nos guíe en estos tiempos difíciles, para lograr un desarrollo de nuestra conciencia individualista hacia una conciencia social de beneficio y paz para todos.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
<< Página principal